Trabajar desde casa ha convertido muchas habitaciones en despachos improvisados. El problema aparece cuando la mesa está cerca de una ventana y el sol incide directamente sobre la pantalla. Reflejos, deslumbramientos y cambios constantes de luminosidad pueden hacer que una jornada normal resulte mucho más incómoda.
No se trata de trabajar a oscuras
La solución no es bajar completamente la persiana y encender una lámpara durante todo el día. Lo ideal es regular la entrada de luz según la orientación y la hora. Una persiana colocada a media altura puede reducir el sol directo manteniendo una buena iluminación natural.
Esto resulta especialmente útil en habitaciones orientadas al sur o al oeste, donde la incidencia solar suele ser más intensa durante determinadas horas.
La posición del escritorio también importa
Siempre que sea posible, conviene evitar tener la ventana justo delante o detrás de la pantalla. Sin embargo, no todas las viviendas permiten reorganizar el espacio. En esos casos, controlar la persiana se convierte en una herramienta sencilla para reducir reflejos.
La motorización aporta comodidad
Si durante el día necesitas modificar varias veces la posición de la persiana, un motor facilita mucho el ajuste. Puedes subirla o bajarla sin levantarte y adaptar la luz en segundos.
En Persianas Tosa instalamos, reparamos y motorizamos persianas en Barcelona y alrededores.
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